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La carta de el Sol en el Tarot significado e Interpretación

Por 21 de julio de 2020 agosto 6th, 2020 No hay comentarios

La carta de el Sol en el Tarot significado e Interpretación

La carta de el Sol en el Tarot significado e Interpretación. Para empezar, la carta del Sol, como su nombre indica, es una carta luminosa, que irradia claridad y luz. Así como una sensación de explosión de alegría y gozo. Y no es para menos. En el centro de la carta se encuentra un hermoso sol de oro que inunda a dos jóvenes figuras semidesnudas que corren al feliz encuentro la una de la otra. Sus rayos cálidos y penetrantes son de múltiples colores, lo cual habla de la capacidad de integración que es la clave de esta carta. 

Significado avanzado de la carta del Sol

Ese hermoso sol de ojos grandes y labios rojos irradia sabiduría, quietud, templanza, dominio e imparcialidad. Del sol se desprenden gotas de color azul, rojo, amarillo y blanco. Pues son como bendiciones espirituales que se vierten sobre las dos figuras: vida, amor, felicidad, sabiduría, etc. Toda la carta está bañada en tonos cálidos rojizos, anaranjados y amarillos, acordes al elemento fuego que rige el movimiento.

La carta de el Sol en el Tarot significadoLas dos figuras representan a dos niños pequeños, dos hermanitos o dos gemelos que se muestran semidesnudos, simbolizando la pureza e inocencia de su ser. Tienen un calzón que cubre la zona genital, por lo que no podemos adivinar su sexo. Y es que de eso se trata: de un encuentro inocente, alegre, gozoso y genuino. Son jóvenes, desprovistos de cualquier maldad o esclavitud, danzando gozosos y disfrutando plenamente del momento. Uno lo abraza por el hombro y el otro señala al corazón, como único lugar de encuentro real con el hermano o el amigo. 

La carta de el Sol en la baraja del Tarot

Detrás de ellos hay un muro que simboliza el inconsciente. Ya que no podemos ver detrás de él que hay; también representa las limitaciones de la vida que, en el momento vital que representa la carta se muestran como un pequeño muro que puede ser atravesado con facilidad. También se le relaciona con el Atanor, horno de los alquimistas donde la materia lo viejo se transforma en lo nuevo y sale a la luz. 

Cuando interpretamos los símbolos de cualquier carta del Tarot, éstos siempre pueden hacer alusión a cuestiones que se nos presentan en nuestra vida en el afuera, como ajenas a nosotros mismos pero, en la medida que vamos madurando en el análisis interior. Según el nivel de evolución que esté el alma y la conciencia de la persona, esos símbolos tienden a tornarse propios. Y los identificarnos con movimientos que ocurren en nuestra alma. En La carta de el Sol en el Tarot el significado puede entenderse como de una persona preparada para transmitir el amor del universo. Esta carta junto a la carta de el mago, nos habla de un enviado con labores en beneficios de la humanidad.

En el caso de la carta del Sol, hay tres niveles del buscador que se muestran al unísono: el muro simbolizando el inconsciente, los gemelos simbolizando el proceso que se realiza en la psique, al tiempo que el sol simbolizando el espíritu que habita en nuestro interior. La acción que sucede muestra el encuentro gozoso e integrador entre diferentes partes de nuestra personalidad.

El muro 

El muro en la carta representa la acción del inconsciente en este sendero. Para comprenderlo, es necesario recordar de nuevo que en el camino de crecimiento espiritual, el buscador va ascendiendo por una escalera interna al encuentro con su propia identidad. Cada escalón o sendero tiene su propia acción y significado de conciencia. Y comprender tanto el sentido como el orden en que se disponen los escalones permiten al buscador ser un científico espiritual. O, como decíamos en la introducción, practicar la Ciencia Esotérica, comprobando en sus hechos la veracidad del Camino. La carta de el Sol en el Tarot cuenta con un significado distinto en cuanto a si representa a alguien, o si se trata de una situación.

Llegar a ser el Sol en el Tarot

En los primeros escalones se nos propone siempre una limpieza interior, un análisis del status quo y una elección de caminos. Estos procesos se repetirán luego en otros niveles de la escalera, solo que en planos de conciencia cada vez más sutiles. 

En el sendero anterior –La Resurrección, sendero XX-, el inconsciente se abre gracias a la acción movilizadora de la Palabra. Esa es la esencia de la acción del sendero: movilizar y bombear contenido del inconsciente al consciente para su posterior análisis y valoración. Pero si esta acción no se detiene en algún momento, la persona corre el riesgo de quedarse atrapada en una dinámica neurótica, auto analizando y evaluando todas y cada una de sus pulsiones interiores.

Esta acción se atraviesa con la llegada del siguiente sendero: El Sol. Para ello el inconsciente se cierra, y ya no saldrá más contenido psíquico hasta el siguiente ciclo. Sin embargo ha de ser así: la salida del material inconsciente, si queremos que sea armónica, debe ser paulatina y no abrupta. Puesto que si la persona no es capaz de integrar, se corre el riesgo de somatizar corporalmente. Y otras veces entrar en estados psicológicos patológicos como neurosis, esquizofrenia, depresión bipolar o psicosis. 

Significado de el muro en La carta de el Sol en el Tarot

Para algunos autores este muro simboliza también el Atanor u horno alquímico donde los metales se fundían para transformarse en oro. La fusión es la clave en esta carta. Pero ésta ocurre de forma inconsciente, ya que la persona está volcada hacia el exterior. La mirada que durante un tiempo estuvo dirigida hacia el interior (La Resurrección), se vuelve ahora hacia el exterior (El Sol). Y, de repente, nos damos cuenta que a nuestro alrededor hay otros yoes. 

carta sol tarotEste muro también simboliza una actitud ante la vida: simboliza a la persona que ha construido un cercado de piedra a su alrededor, aislándose así de todo y de todos. Está detrás del muro, pero nadie la ve. El estado “mineral” egoico hace referencia a esta actitud: separación, aislamiento, rigidez, dureza, inmovilismo e inflexibilidad. Este nivel de conciencia es el más denso de los tres que se presenta en la carta, y se relaciona con experiencias traumáticas del pasado que llevan a la persona a construir una coraza alrededor de su corazón.

Los gemelos 

Los senderos ya transitados por el buscador le aportan nuevos paisajes que propician la aparición de otros personajes en su vida. El momento es equivalente a cuando somos niños y tenemos nuestras primeras experiencias vitales -guardería, colegio, actividades lúdicas, deportivas o artísticas, campamentos de verano, etc.-: conocemos a un gran número de niños y niñas, algunos más afines que otros -las energías semejantes se atraen-.

También en el adulto un cambio de vida facilita que se den encuentros con otras personas -amigos= a-mi-ego, iguales a mi ego, a mi personalidad- con los que compartir de igual a igual: nuevas amistades, nuevas aficiones que llevan a ampliar el círculo de conocidos, nuevas posibilidades de asociación en los negocios y colaboraciones entre empresas. 

También nuevas relaciones de pareja, nuevos encuentros sexuales, al tiempo que la llegada de un nuevo hijo; los hermanos, la pareja terrenal, el coito, unión carnal del masculino y femenino y las bodas alquímicas. El sentido de todos estos encuentros es la búsqueda de la verdadera identidad, que en este sendero pasa por el encuentro y la identificación con otros. 

Significado de los gemelos en La carta de el Sol en el Tarot

Son encuentros placenteros. Ya que predomina la alegría, la inocencia, la claridad y la generosidad. Las manos en el hombro y el corazón de ambos gemelos hablan de una actitud de compañerismo, colaboración y apertura. El sol brilla con fuerza, imprimiendo claridad de propósito e intenciones en la unión. Pero también son encuentros pueriles, ya que el código es la comparación y la equiparación como sentimiento de hermanamiento. 

El inconsciente está blindado, por lo que no fluye una dinámica de introspección. Es el momento de vivir hacia el afuera y, en el afuera encontramos posibilidades, personas, propuestas y planes. Cuando la persona es joven y todavía no es capaz de ver en sí mismo su propio brillo, lo proyecta en gente de su alrededor, y vive los encuentros con a-mi-egos como momentos de enriquecimiento y felicidad, de complementación, de integración, de compañerismo, complicidad, sostén desde el afuera, ayuda a través de la asociación, el logro a través del trabajo en equipo, la capacidad de integrarse en un grupo para una meta mayor de la que alcanzaría uno por sí mismo, etc. 

La carta de el Sol y los apegos

Este tiempo corresponde también a la etapa de la adolescencia en el ser humano. Donde el nivel de socialización es máximo y la persona busca su identidad por semejanza con el grupo de amistades. En el mundo del Samsara o Maya -mundo regido por el Ego- las relaciones se establecen en función de tres códigos a los que nosotros llamamos LAS TRES A: APEGOS, ACUERDOS Y AFANES. 

Cuando la persona es todavía joven e ignorante, se deja llevar en muchos casos por la acción conjunta de estas tres dinámicas, siendo que el temperamento y el carácter de cada uno hará que sobresalga una A por encima de las otras dos: hay jóvenes que establecen “relaciones apegantes” y necesitan estar de continuo con sus amigos/as, por encima de sus intereses, sus estudios o su descanso. Caso extremo de ello es el de los/las acosadores/as o las personas que establecen relaciones de maltrato: su vicio son los celos. 

Otros jóvenes están movidos por el afán de “experimentar el máximo de circunstancias en su vida”, sobre todo aquellas que les reporten placer. Y ven en los demás una oportunidad para ello: son las personas que nunca pagan, que siempre llegan a mesa puesta, que focalizan toda su inteligencia en conseguir obtener el máximo sin tener que mover un dedo. Buscan el logro fácil y su vicio es la pereza. 

Y por último están aquellos que vienen a establecer una red de influencias desde el “te doy y me das”. No entienden el dar incondicional, y todo lo negocian en forma de acuerdos. Su vicio es la codicia -que puede ser de dinero pero también de poder-.

La carta de el Sol Amor Afinación y Alegría

Cuando la persona va madurando y trasciende este nivel de conciencia egoico, se sitúa en su corazón -convirtiéndose en el Sol de la carta- con lo que las relaciones se transforman y se establecen desde otras TRES A: AMOR, AFINACIÓN y ARMONÍA, coronadas por la ALEGRÍA.

El buscador en la Resurrección, reconoce facetas de sí mismo que estaban ocultas y que han salido de la tumba del inconsciente. Ahora son claras y evidentes para él, ya que han salido a la luz del día. Ya no las reprime, ni las considera sucias o impúdicas, sino que siente la verdadera alegría de ser como es. Estas partes se tornan virtudes, dones y potencialidades.

Juddu Krishnamurti

A partir de ahí, necesita experimentarse con el otro, vivirse con el otro y ser auténtico en medio de los demás. En palabras de Juddu Krishnamurti: “La vida de relación es un proceso de autorrevelación; y si uno no se conoce a sí mismo, si no conoce las modalidades de su propia psique y corazón, el mero hecho de establecer un orden externo, un sistema, una fórmula sagaz, tiene muy poco sentido. Lo importante, pues, es comprenderse uno mismo en relación con los demás. Entonces la relación no se convierte en un proceso de aislamiento sino que es un movimiento en el que descubrís vuestros propios móviles, vuestros propios pensamientos, vuestros propios empeños; y es ese descubrimiento, precisamente, que es el comienzo de la liberación, el comienzo de la transformación”

Tal y como afirma Krishnamurti, las relaciones son una magnífica oportunidad para la realización y la transformación personal. Cuando nos relacionamos con los demás, éstos detonan en nosotros actitudes que de otra manera no aparecerán. El encuentro con el otro es siempre un espejo de uno mismo. Es un ”Yo soy tu”, la expresión Maya con la que se saludaban dos personas cuando se encontraban.

Las relaciones siempre nos proponen un tema clave en la persona: LA CONFIANZA. Desde que el buscador comienza a caminar, los procesos han sido una experiencia unipersonal, basada en sí mismo y en sus procesos y vivencias personales. Pero ahora el camino no puede seguir si no adquiere una nueva lección: la del encuentro genuino desde el corazón. En los procesos de fundición de metales y cerámica, la acción del calor permite la fusión de materiales para dar lugar a algo nuevo e indisoluble. 

El sol y la fusión con mi otro yo

Esta fusión íntima es la que se propone en la carta a través de la acción energética del sol: de la fusión sexual surge una nueva vida; del encuentro sincero desde el corazón surgen nuevas oportunidades de experiencias, de negocios, de creaciones artísticas, etc. Cuando me fusiono de corazón con el otro, es decir, vivo un verdadero y sincero In LaK ech, a corazón abierto, integro en mi interior partes que no reconozco como mías, sino que las veo proyectadas en el otro. 

Se crea una situación de máxima confianza, de total apertura al otro, y volvemos a experimentar la inocencia de cuando éramos niños. De hecho, en el Tarot de Osho a este arcano se le llama INOCENCIA. Esta fusión entre gemelos, hermanos, amigos, socios o amantes lleva a una nueva situación que, de otra forma, no sería posible: para que se de una nueva vida, hace falta un componente masculino y otro femenino; para la puesta en marcha de determinadas empresas, hace falta varios socios o cooperantes; y para poder interpretar una obra sinfónica hace falta más componentes que el director de orquesta; para jugar al escondite, hace falta uno que busque y otro que se esconda. 

Así pues, este sendero viene a proponernos vivir experiencias de plenitud a través de la fusión y la complementariedad con el otro. Ya que hay acciones y experiencias en la Realidad que no son posibles si no es con la energía de los demás. No podemos continuar el sendero espiritual si no confiamos en la vida y en los demás.

La mente egoica en la carta de el Sol

Esa es la gran lección que viene a presentarnos esta carta de el Sol en el Tarot como significado. Cuando somos niños inocentes no vemos maldad en los demás, solo pensamos en jugar y divertirnos, viendo en los otros niños una oportunidad para el disfrute y el gozo. Esta es la esencia que la carta propone recuperar. En la medida que vamos creciendo, la mente egoica viene a interponerse entre los otros y yo. 

Puede haber mil razones: malas experiencias, desencuentros, decepciones amorosas, prejuicios, falsas expectativas, susceptibilidad, resentimiento, etc. Todo ello va creando una coraza alrededor de nuestro corazón, y sentimos la necesidad de protegernos cada vez más del exterior. Cuando, además, el niño ya crece en un ambiente agresivo -hermanos, padres, barrio, colegio, etc.-, la coraza del corazón se instaura muy temprano. Y son esos niños que hablan y se comportan ya como pequeños adultos. 

Esto es muy habitual en los niños que han vivido una guerra o habitan en barrios marginales donde abunda el tráfico de drogas, la delincuencia y la violencia. Es muy difícil restaurar la inocencia y la confianza en esos niños que han experimentado un horror tan grande. Pero sin irnos a estos casos extremos en los adultos, la tendencia es a que la coraza nos haga funcionar desde la frecuencia de las tres A egoicas: Apegos -relaciones manipuladoras-, Afanes -sólo me muevo por lo que me interesa y da placer- y Acuerdos -veo en los demás una posibilidad para conseguir mis propios objetivos-. 

El Sol-corazón proyecta una energía inmensa

Cuando la personalidad está dormida, la persona actúa desde esta frecuencia. Y la mayoría de las relaciones que se establecen son interesadas. Pero El Sol-corazón proyecta una energía inmensa, de manera que es capaz de fundir cualquier coraza. Para volver a dejar el corazón al descubierto, dispuesto al encuentro genuino y placentero con los demás.

Cuando internamente nos sentimos bien con nosotros mismos y aceptamos nuestra luz (sendero XX), en el exterior se proyecta lo que ocurre en el interior, pues LO QUE ES ADENTRO, ES AFUERA. Por ello aquel que decide aceptarse, es aceptado. El que se integra, es integrado en grupos. 

19 carta del el solEl que se cohesiona, es cohesionado. La inocencia en el adulto, que no la ignorancia, se sostiene gracias a un sano nivel de autoestima. Así como un conocimiento esotérico, empatía y tener la capacidad de ver lo positivo en cada encuentro con el otro. Porque, en la Realidad, nos vamos a encontrar con personajes de todo tipo: gente con la que sentimos una empatía extraordinaria y gente que nos repulsa sin una causa lógica que respalde esa sensación.

El sol y la apertura al otro

El reto de esta carta es la actitud de apertura al otro, a lo que el otro es y expresa de sí mismo, siendo que no juzgamos ni criticamos; solo buscamos en el otro la parte luminosa y positiva que tiene. En muchas ocasiones en la vida adulta es difícil sostener esta actitud de inocencia y confianza en los demás. Ya que hay personas con un alto grado de agresividad, envidia, ira, celos u orgullo. 

Ser capaces de salir al encuentro con estas personas es una experiencia transformadora, tal y como veíamos en el texto de Krishnamurti. El Sol La figura del Sol en la carta simboliza el momento cuando el buscador se identifica con su dimensión espiritual gracias al trabajo interior -que en muchas ocasiones puede llevarnos años e incluso vidas enteras-. Es el que brilla y da luz a las situaciones. 

Esto significa ser aquel que propone claridad en las relaciones, cercanía en los encuentros y no se identifica con las múltiples expresiones de los otros. Conoce cuál es su identidad, y gracias a que es auténtico consigo mismo y con los demás, permite que los demás sean lo que tienen que ser, sin competición, comparación o apego. Ser el Sol es aportar calidez de forma abundante y generosa, sin esperar que el entorno sea el que me acepte y me arrope. 

Significado de el Sol en La cartas del Tarot

La carta de el Sol en el Tarot tienen un significado muy profundo según el consultante. Pues representa la energía divina dentro de nosotros. Y que nos dice que ya estamos preparados a dar dicha energía. El Sol es el que emana y transmite esa energía amorosa, ya que brota con abundancia desde la fuente interior. Esto es lo que permite establecer relaciones sanas y desapegadas. El Sol permite ver con CLARIDAD el beneficio de la unión. Y, fruto de ese encuentro gozoso, se produce una verdadera plasmación en la materia. Las cosas ruedan, los proyectos salen adelante, las parejas se unen, se engendran hijos, los amigos se reúnen y las sociedades se establecen. 

Es una carta de éxito, de unión de opuestos a nivel material. En palabras del Maestro Jesús: “Al que te pida, dale; y al que quiera tomar de ti prestado, no se lo rehúses. Oísteis que fue dicho: Amarás a tu prójimo, y aborrecerás a tu enemigo. Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen. Para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos, que hace salir su sol sobre malos y buenos. Y que hace llover sobre justos e injustos. ” (Mt 5: 38-48). 

Representar al Sol en el Tarot

Ser el Sol es dejar que brille con esplendor nuestra verdad. Sin miedo al rechazo del entorno y con determinación a funcionar desde nuestra verdad interior. El verdadero sol central de nuestra existencia. Los encuentros desde ahí no siempre tienen porqué ser placenteros, pero son auténticos, luminosos, creativos y clarificantes. No rechazamos a nadie, no prejuzgamos a nadie: más bien acogemos los encuentros en nuestro caminar sabiendo que cada uno es una oportunidad de transformación. El reto consiste en, cómo un niño de corazón puro, mirar al otro con inocencia. Sabiendo con certeza que en su interior habita la chispa divina.

Si deseas más información de, La carta de el Sol en el Tarot significado e Interpretación, contacta con nosotros.

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